Archivo para octubre 2008

Iniciativa venezolana con potencial global

octubre 27, 2008

Pobres con capacidad de autofinanciarse

El presidente de la Fundación de Financiamiento Rural y creador de los bankomunales, Salomón Raydán, quien recibirá el premio a la excelencia que otorga la organización Venezuela Competitiva asegura que se encuentra en conversaciones para alcanzar el apoyo de la OEA a fin de masificar el innovador modelo de servicios financieros para personas necesitadas que ha desarrollado desde hace una década.

Porlamar, Venezuela. Entrevista especial a Salomón Raydán.- La necesidad de poseer un servicio financiero es común para todos los estratos socioeconómicos de cualquier rincón del orbe. Dada esta necesidad, Salomón Raydán, presidente de Fundefir, ha desarrollado una metodología que se basa en organizar a las comunidades para que generen mecanismos de inversión y crédito con sus propios recursos.

            Raydán explica que “la idea de los bankomunales con K —hace la salvedad— nace en la Isla de Margarita y pese a que somos una organización pequeña, hemos logrado llevarla hasta muchos países —incluyendo Senegal en el continente africano—, pero a lo largo de los últimos diez años más que un proyecto lo que hemos tratado de desarrollar es una metodología (…) el problema parece sencillo pero no es así; la gente que no tiene acceso a los servicios financieros es altamente vulnerable”.

            El creador de este concepto —al que define como un “capitalismo socializado”—  señala que una de las realidades más crudas de los sectores necesitados de cualquier país del mundo es que sus habitantes no tienen la posibilidad de satisfacer sus necesidades mínimas por el solo hecho de no poseer un servicio financiero.

            “Imagínate lo vulnerable que puede ser una familia que no tiene donde colocar su dinero ahorrado (…) la gente en las comunidades entonces se ve obligada a utilizar mecanismos informales de ahorro y crédito. Ellos no tienen más remedio que ir a un prestamista, que en muchos casos se aprovecha, o en ocasiones ni siquiera hay prestamistas sino que hacen lo que se conoce como ‘San’, ‘Susú’ o ‘Bolsas’, que son mecanismos informales que nosotros hemos estudiado y que hemos detectado que se reproducen en todo el mundo (…) pero esos mecanismos no sirven para más nada que para resolver un tema de crédito, no enseñan, no forman, no capacitan”, sentencia el experto.

            El presidente de Fundefir, no duda en decir que gracias a la experiencia acumulada durante los últimos 10 años “hemos encontrado una solución local a ese inmenso problema”.

LA SOLUCIÓN

“Nosotros no somos un banco, no prestamos dinero, no llegamos a la comunidad con el recurso —como lo hacen todas las microfinanzas en el mundo—, sino que nosotros organizamos a la comunidad para que con sus propios recursos generen mecanismos de inversión y crédito”, explica.

            Raydán continúa detallando que este mismo modelo puede ser reproducido en un ámbito local “a un nivel muy pequeño (…), la gente tiene la idea de que los pobres no tienen excedentes, pero si los hay; el problema es que no tienen donde colocarlos y se deprecian o son sujeto de robos, porque hay una gran vulnerabilidad allí. Pero si tú tienes un vecino que desarrolla una actividad económica distinta a la tuya, te das cuenta de que él tiene necesidades en tiempos distintos a los tuyos (…) es allí donde planteamos que cuando una persona tiene excedentes temporales puede financiar las necesidades temporales del otro”.

            Al momento de preguntarle las coincidencias existentes entre su metodología y proyectos como las Cooperativas vecinales, los Bancos Comunales —desarrollados por el Gobierno Nacional— ó los mundialmente famosos Bancos Rurales, éste emprendedor venezolano destaca que la diferencia más notable es que “en un Bankomunal no existe la prelación de la organización comunal por encima del individuo, sino que se trata de un grupo de individuos que de manera consciente, democrática y voluntaria se unen para satisfacer una necesidad que tienen en común (…), respecto a las cooperativas, ellas hacen más o menos lo mismo que nosotros, pero allí ves que en muchos casos dichas cooperativas son ricas y sus miembros son pobres, porque el valor está puesto en lo colectivo y no en el individuo. Nosotros fomentamos que el individuo sea consciente de que le es más beneficiosos estar asociado a no estarlo, porque quien está asociado resuelve problemas que son comunes con el otro, pero no es superior la organización al individuo”.

            En cuanto al caso de sus diferencias con los Bancos Comunales gubernamentales, Raydán precisó que “en realidad nunca se ha podido definir que son (los Bancos Comunales)  realmente ni cómo operan, porque en lugar de bancos parecieran centros de administración de fondos de concejos comunales, pero eso es lo que el gobierno hace, nosotros hacemos otra cosa (…) desde el momento en el que salieron los Bancos Comunales nosotros hemos estado siempre abiertos a presentarles nuestra idea, ellos han venido, han visto, pero no nos han pedido apoyo (…) pero ese es su método, no es exactamente el nuestro”.

RECONOCIMIENTO A LA EXCELENCIA

Con respecto al galardón que se les va a otorgar por parte de la Organización “Venezuela Competitiva”, el directivo de Fundefir agradeció el reconocimiento expresando que se siente “sumamente orgulloso de recibirlo porque éste es un premio que da una organización por demás prestigiosa como Venezuela Competitiva, tiene como 15 años de tradición y premia a organizaciones o instituciones que poseen ciertos niveles de excelencia (…), además eso nos motiva a seguir trabajando por mantener lo que hemos logrado y alcanzar nuevas metas”.

            Para concluir Raydán señaló que los pasos futuros de los Bankomunales están dirigidos a buscar alianzas con organizaciones nacionales e internacionales que permitan que ese desarrollo metodológico pueda ser llevado a la mayor cantidad de comunidades posibles.

            “Ahora, en este tiempo, después de haberlo acomodado y ensayado con él en varias comunidades, sentimos que estamos listos para que este modelo se masifique y llegue a más sitios en todo el mundo. Con el apoyo de la empresa privada en Venezuela y de organizaciones como la Corporación Andina de Fomento, estamos tratando realizar un acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA), para que el programa pueda ser transferido a mucha gente por medios no tradicionales, como videos, servicios de respuesta telefónica, programas de radio y el uso de la telefonía móvil (…) durante el último año hemos tratado de desarrollar un método adecuado para hacer esa transferencia por esos medios no convencionales”.

            Hasta ahora, en Venezuela existen unos diez mil asociados que se han beneficiado con la metodología de los Bankomunales, pero su creador espera que para los próximos 5 años esta metodología se encuentre en al menos 30 países, para así “demostrarle al mundo que las personas de escasos recursos, más que financiables, son autofinanciables”.   

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Manejar despiertos

octubre 26, 2008

Ojos bien abiertos

En todo el mundo se producen muchísimos accidentes de tránsito a consecuencia de la somnolencia de los conductores, gran cantidad de ellos con resultados mortales, y aunque los diseñadores de automóviles y constructores han pensado en este grave problema, hasta ahora no se ha difundido e instalado, masivamente, una tecnología o mecanismo dentro de los vehículos que lo prevenga y evite; en contrapartida otros avances que solucionan eventualidades menores sí se han incorporando con gran celeridad, como los sensores en los parachoques para evitar pequeños golpes y rayones al estacionar.

 

 

 

 

Desde la Universidad Yacambú, ubicada en Venezuela, Estado Lara (www.yacambu.edu.ve), el estudiante Alfonso Siggia, cuyo e-mail es alfonssiggia@hotmail.com, ha desarrollado y propuesto un completo “Sistema Anti-Somnolencia para Conductores”, capaz de detectar la presencia de sueño en las personas al frente del volante. Aunque es compleja la descripción del mecanismo y su funcionamiento, el sentido práctico del dispositivo es verdaderamente ingenioso, admirable y funcional.

Este destacado estudiante con su útil y benefactor proyecto, compitió recientemente en el Premio a la Innovatividad Universitaria Eureka-Universia 2008, estupenda tribuna para proyectar las mejores ideas realizadas por los estudiantes de educación superior en Venezuela (www.eureka.org.ve).

 

Una alerta vibratoria y sonora se dispara automáticamente cuando el análisis de imágenes del rostro del conductor, refleja bostezos, cabeceo, parpadeo excesivo, o cierre definitivo de los ojos. Haciendo uso de sistemas informáticos en lenguajes Matlab y C++, una computadora portátil (podría ser la del mismo carro, camioneta o camión) detecta a través de una sencilla y económica cámara web las imágenes y se pone en funcionamiento la alarma.

 

La propuesta ha tomado muy en cuenta que los conductores se duermen manejando o entran en estado de microsueño, es decir cuando empiezan a resistir sus síntomas. En la mayoría de los casos alardean y presumen vencerlo, lo cual no ocurre, quedándose finalmente dormidos al volante. Sería magnífico que los diseñadores y constructores de vehículos conversaran con Alfonso Siggia. 

 

Solo en los Estados Unidos se estiman unos 150.000 muertos y 71.000 heridos al año por manejar con sueño o dormirse al volante. Por otra parte, BMW Group y la Würzburg University, luego de realizar un estudio entre las compañías de seguros alemanas, determinaron que el microsueño causa el 24% de los accidentes mortales producidos en autopistas.

 

 

Ensayos clínicos sin control

octubre 5, 2008

Alerta sanitaria

En toda América, al igual que en otras regiones del planeta como Asia y África, se realizan ensayos clínicos sin control que todos debemos repudiar y denunciar. Un informe nacional de la Defensoría del Pueblo de Argentina que trascendió recientemente, señala que dos de cada tres experimentos realizados con humanos no están registrados o fiscalizados y sugiere que cerca del 80 por ciento de las investigaciones clínicas son promovidas o llevadas a cabo por laboratorios y empresas farmacéuticas internacionales, motivadas por intereses económicos.

Estimo un hecho positivo que la industria farmacéutica mundial impulse, con su gran capacidad económica, el desarrollo de nuevos tratamientos y que estimule la investigación científica, siempre que se someta a controles adecuados.

Obviamente, si se trata de medicamentos para humanos, en algún momento de su desarrollo las pruebas se practicarán en personas. Entonces, lo fundamental es que dichas investigaciones clínicas no violen los derechos humanos, no pongan en riesgo la vida de los pacientes o aceleren el deterioro de su salud, ni se realicen por imposición o manipulación, y sería correcto que algunas además estuvieran amparadas por seguros.

Por ello es muy importante la existencia de comités de ética, tanto independientes como gubernamentales, que supervisen, hagan observaciones y seguimiento y que tengan la capacidad de dar su visto bueno y respaldar o denunciar y detener determinadas investigaciones clínicas.

Se afirma que el tercer mundo es zona fértil para los ensayos clínicos sin control, dadas sus carencias económicas y de otro orden, de las cuales se aprovechan ciertos promotores para conseguir personas dispuestas a servir de conejillos de indias o a falsear resultados a cambio de dinero.

Venezuela no es una isla inmune a estas circunstancias, de manera que los profesionales de la salud, las autoridades, las universidades, otros centros de conocimiento e investigación y principalmente los ciudadanos, debemos mantener una actitud vigilante.

Consumo inteligente y comercio justo

octubre 1, 2008

Humanismo pragmático

La grave crisis financiera estadounidense, que golpea y preocupa a Europa, y que arrastró a las bolsas latinoamericanas, hace prudente reflexionar, repensar, revisar y valorar de nuevo conceptos económicos, propuestas y referencias tanto antiguas como recientes. Me inclino por soluciones que parten o pasan por la libertad y la responsabilidad moral, como son las finanzas éticas, los mercados sociales, el consumo inteligente y el comercio justo.

“Al fin y al cabo, toda sociedad humana se caracteriza por estar descontenta de si misma y por buscar una sociedad ideal más perfeccionada”, como otras veces he publicado, citando al veterano comunicador Francisco Izquierdo Navarro en su ya clásica obra “La Tercera Sociedad”.

No se debe anular por completo la facultad de los estados para establecer reglas de juego y fiscalizar su cumplimiento, ni dejar sólo en manos del mercado y de organizaciones o sectores que en él participan la posibilidad de hacer todo lo que deseen, a veces pudiendo perjudicar a las personas.

Pero los grandes avances científicos y tecnológicos del hombre deben estar adecuadamente conectados con el emprendimiento y la innovación, tanto individuales como colectivos. Las transformaciones en general, incluidas las económicas, no pueden ser impuestas arbitrariamente. Los cambios deben ser bien explicados, para que puedan ser bien comprendidos. Así la gente participará en ellos y realizará insospechados aportes que incorporan sus propias convicciones y valores, creando e impulsando soluciones sostenibles y formando parte de las mismas.

Vistos desde una perspectiva práctica, el bienestar y el desarrollo humano guardan directa relación con la prosperidad y el progreso, y a su vez ella y el con la economía. Carlota Pérez, destacada investigadora y consultora internacional venezolana, viene explicando desde hace buen tiempo que las revoluciones tecnológicas se producen con regularidad y predeciblemente ocurre que las economías reaccionan ante ellas. Hay que preguntarse ¿Cuál será la próxima revolución tecnológica? ¿Estamos preparándonos para derivar el máximo beneficio?

Reflexiones como estas son oportunas ante la amenaza de un colapso económico de orden mundial. La aconsejable fórmula para el deseado equilibrio y estabilidad, de “tanto mercado como sea posible y tanto estado como sea necesario”, se queda corta si no cuenta con la debida transparencia y sentido de responsabilidad o si no acertamos en acompañar la próxima revolución tecnológica.

Germán Febres Ch.