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La cirugía puede ser opción contra la epilepsia

febrero 11, 2019

En qué consiste la operación contra la epilepsiaLos pacientes con epilepsia tienen en la cirugía una opción que promete reducir las crisis mejorando así su calidad de vida. Este tipo de intervención ya se realiza en República Dominicana; sin embargo, según José Silié Ruiz, Evelyn Lora y Diógenes Santos Viloria, directivos del Club de la Epilepsia, no todos los pacientes son candidatos para la operación.

El paciente ideal, señalan los médicos, debe reunir al menos dos requisitos básicos: que sus crisis sean de origen focal, es decir, que se originen en un área específica o limitada del cerebro, y que su epilepsia no responda al tratamiento farmacológico.

Avances

Alrededor del 30 por ciento de los pacientes epilépticos no responde al tratamiento farmacológico. Para ellos existen otras alternativas terapéuticas como la cirugía y la neuroestimulación.

En las epilepsias focales, que se inician o se limitan a un área específica del cerebro, la cirugía podría ser la solución más efectiva.

En unos casos el procedimiento busca extirpar el foco donde se originan las crisis; en otros, impedir que el problema se expanda a una zona más amplia.

“Se hace ablación de ese foco, se quitan esas células malas o eléctricamente anormales, y el paciente tiene un alto por ciento, si no de curar completamente, por lo menos de mejorar las crisis”, dice el neurólogo José Silié Ruiz, presidente del Club de la Epilepsia, respecto a los procedimientos en los cuales se hace una resección de las neuronas donde se producen descargas eléctricas anómalas.

Como toda cirugía, y más tratándose de neurocirugía, existen riesgos y tienen que sopesarse bien.

“Hay áreas en el cerebro que son intocables”, advierte Silié Ruiz.

Habría que evaluar qué resulta mejor y menos arriesgado para cada paciente.

Eficacia

Evelyn Lora, neuropediatra y secretaria del Club de la Epilepsia, señala que en pacientes con múltiples focos de crisis en ambos hemisferios cerebrales se aplica la callosotomía. Se trata de una cirugía paliativa -no curativa- en la cual se secciona o corta el cuerpo calloso que une los dos hemisferios para así evitar la generalización de las crisis.

“El paciente va a mejorar su calidad de vida porque va a tener menos convulsiones y las convulsiones que va a tener no van a ser generalizadas, que son las más limitantes para el paciente”, explica Lora.

Estas soluciones no solo benefician al enfermo. La calidad de vida de los cuidadores, especialmente en casos de pacientes pediátricos, también se eleva.

“Al final de cuentas, tú tener a un niño con una epilepsia de difícil control es algo que impacta la vida de toda la familia”, asegura Lora.

La cirugía, en las circunstancias en las que aplica, debe considerarse en los primeros años posteriores al diagnóstico inicial. De esa manera aumenta su eficacia, según el neurólogo Diógenes Santos Viloria, presidente ad vitam del Club de la Epilepsia, capítulo dominicano de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE, por sus siglas en inglés).

“La respuesta a esa cirugía es de un 80 a un 90 por ciento”, afirma el médico.

Neuroestimulación

La neuroestimulación se encuentra también entre las opciones terapéuticas actuales.

Para la neuroestimulación (cortical, profunda o del nervio vago) se implantan dispositivos especiales que transmiten señales eléctricas al foco epiléptico dando como resultado una reducción de las convulsiones.

Lo que se busca, de acuerdo con Silié Ruiz, es “disociar”, es decir, “que el cerebro reciba otras órdenes eléctricas y no produzca una convulsión epiléptica”.

Santos Viloria, de su lado, aclara: “No es que cura al paciente, sino que mejora la frecuencia de la crisis”.

Los estimuladores se utilizan cuando no existe un foco evidente de las crisis que se pueda extirpar quirúrgicamente o cuando el paciente tiene múltiples focos de crisis.

¿Lo malo? Estos dispositivos tienen un costo muy elevado.

Otras terapias

El Manual de epilepsia, cuya segunda edición fue puesta en circulación el pasado 24 de enero por el Club de la Epilepsia, cita la dieta cetogénica y el cannabis entre las soluciones que se aplican en determinados casos de epilepsias que no responden al tratamiento tradicional.

El capítulo “Epilepsia resistente a fármacos”, escrito por el doctor Pedro Roa, informa que ensayos con niños y adolescentes arrojaron “resultados prometedores” para el uso de la dieta cetogénica en pacientes afectados por este trastorno.

No obstante, “hubo efectos adversos en todos los estudios y para todas las variaciones de la dieta, como trastornos gastrointestinales a corto plazo, (y) cardiovasculares a largo plazo”, dice el texto.

Sobre el cannabis, el capítulo indica que pacientes a los que se les administró cannabidiol, componente de la planta Cannabis sativa, experimentaron una reducción en la frecuencia de las convulsiones.

Trastorno

La Liga Internacional contra la Epilepsia define esta condición como un trastorno cerebral caracterizado por la predisposición continuada a la aparición de crisis epilépticas, y por consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales. Este trastorno puede tener origen genético, infeccioso, estructural, metabólico o autoinmune.

En la epilepsia, trastorno que afecta a cerca de 50 millones de personas en el mundo, un grupo o grupos de neuronas envían señales eléctricas anormales provocando las crisis epilépticas.

No todas las crisis consisten en convulsiones o sacudidas violentas y generalizadas con espumarajos, como algunos erróneamente creen. Existen crisis que afectan solo una parte del cuerpo y episodios en los que el paciente experimenta una especie de “vacío”.

Herencia

Lora indica que han sido identificados alrededor de 200 genes que se relacionan con tipos de epilepsia en particular.

La identificación del origen genético del trastorno permite contar con un pronóstico más certero.

“Muchas de esas epilepsias en las que uno puede encontrar un gen que causa la epilepsia tienen un tratamiento específico y mucho más certero”, dice la especialista.

En opinión de Santos Viloria, otro aporte importante de este avance es que mientras antes existía un porcentaje elevado de epilepsias idiopáticas (de origen desconocido) en la actualidad la cifra ha disminuido.

Fuente: Listin Diario (RD)
Escrito por: jaclin.campos@listindiario.com

Genética relacionada con la creatividad y la innovación en humanos también está presente en aves más inteligentes

marzo 24, 2018

Artículo en Chequeando IdeasSe suele decir que el pensamiento creador y la capacidad de innovar son características exclusivas del ser humano o, cuando mucho, se extiende a mamíferos superiores con grandes cerebros, como algunos primates, delfines y ballenas, sin embargo es innegable que ciertas aves son capaces de dar muestras a veces sorprendentes de singular inteligencia; este fue el objeto de estudio de un equipo de científicos de la Universidad McGill en Montreal, provincia de Quebec, Canadá.

El estudio, cuyos resultados fueron divulgados en la publicación científica Science Advances, sugiere que las aves silvestres que en la búsqueda de alimentos presentan mayores muestras de inteligencia y conductas que podrían denominarse innovadoras, podrían poseer un rasgo genético que en los seres humanos está asociado a la innovación; para esto se compararon las habilidades de dos especies cercanamente emparentadas, los camachuelos (Pyrrhula pyrrhula) y los gorriones negros (Tiaris bicolor), cuyo hábitat se encuentra en los alrededores del Instituto de Investigación Bellairs de McGill, en Barbados.

Ambas especies también están relacionadas con los pinzones de Darwin de las islas Galápagos.

Señalan los expertos que mientras los camachuelos son atrevidos, innovadores y oportunistas, los gorriones negros son, en cambio, tímidos y cautelosos. En cautiverio, ambas especies mostraron habilidades de resolución de problemas marcadamente distintas, en tanto los camachuelos aprendían rápidamente a levantar la tapa de un recipiente que contenía comida, los gorriones negros se mostraban incapaces de adquirir dicha habilidad; según los científicos, estas conductas en cautiverio reflejan con bastante fidelidad las que se a su vez desarrollan en estado salvaje.

Según explican los científicos, “Podría ser que los mamíferos, incluidos los humanos, y las aves como el camachuelo de Barbados usen mecanismos similares para desempeñarse cognitivamente. Si nuestros resultados se confirman en estudios futuros, sería una demostración única de la evolución convergente de la inteligencia, involucrando los mismos receptores de neurotransmisores a pesar de las estructuras cerebrales ampliamente diferentes de aves y mamíferos”.

A fin de hallar más evidencias de esto, los investigadores realizaron estudios comparativos que abarcaron las expresiones genéticas en seis áreas distintas de los cerebros de estas aves, a través de técnicas moleculares que incluyeron hasta la secuenciación de próxima generación, siendo ésta la primera vez que se lleva a cabo un estudio de este género para analizar las características relacionadas con la innovación y resolución de problemas en cerebros de aves silvestres.

A través de este análisis, los expertos identificaron una familia de genes en particular, los receptores de neurotransmisores de glutamato, los cuales se encuentran principalmente en el área del cerebro del ave correspondiente a la corteza prefrontal de los seres humanos; estos receptores de glutamato están relacionados con una serie de funciones cognitivas presentes en muchos mamíferos. Destacó especialmente un receptor denominado GRIN2B, el cual cuando es artificialmente potenciado en ratones transgénicos, incrementa en forma notable sus habilidades para aprender; es interesante señalar que este receptor se encontró en niveles mucho más elevados en el camachuelo que en el gorrión.

Paralelamente a esta investigación, otro equipo de científicos de la Universidad Autónoma de México (UNAM), descubrió el año pasado que los camachuelos mexicanos, también denominados pinzones mexicanos (Carpodacus mexicanus), que habitan en las áreas urbanas, al confeccionar sus nidos añaden colillas de cigarrillos, aparentemente para proteger a sus polluelos de parásitos que pudieran infestar sus plumas y su piel.

GFCh.

 

Innovadores latinoamericanos especializados apuestan y trabajan positivamente por la Salud

junio 17, 2017

Foto referencial para artículo en Chequeando IdeasEn el World Trade Center de la Ciudad de México se llevó a cabo entre el 7 y el 9 de junio la novena edición de ExpoMED, el principal encuentro de negocios en materia de innovación en salud de América Latina; en este importante evento participaron más de 250 expositores provenientes de unos quince países, quienes presentaron más de treinta mil (30.000) iniciativas y marcas correspondientes al sector médico, ante más de nueve mil (9.000) visitantes de todo el continente, y muchos de otras latitudes más allá de América.

Al evento también concurrieron diversos centros de investigación, los cuales presentaron ideas y proyectos previamente evaluados y aprobados por un grupo de especialistas en diferentes especialidades médicas.

Acudieron igualmente emprendedores mexicanos dedicados al área de la salud, participación que fue canalizada a través del Foro Mexicano de Innovación en Tecnologías para la Salud (InnovaRedes).

Del mismo modo estuvieron presentes varias universidades que fueron seleccionadas para tomar parte en este evento, con el objetivo de apoyar el desarrollo de ideas novedosas, así como propiciar encuentros que permitieran a los jóvenes emprendedores mostrar sus proyectos ante empresarios del ramo.

Rosario Garzón Chávez, directora de ExpoMED, expresó que desde su primera edición este evento se ha venido convirtiendo en un importante punto de confluencia para los representantes del sector salud, ya que es en este tipo de encuentro donde se establecen contactos para la apertura de nuevos mercados a nivel mundial, así como acuerdos de cooperación y nuevas asociaciones entre las empresas que concurren a la cita.

Por su parte, Teresa de León Zamora, directora de Comercialización de Tecnología del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), afirma que aún hay mucho trabajo por hacer para fortalecer el emprendimiento en el sector salud, especialmente en lo que se refiere a establecer relaciones entre las innovaciones de las instituciones mexicanas y el sector productivo.

“Desde el Conacyt lo vemos como una tarea pendiente para generar y potenciar la innovación del sector médico de las empresas y las instituciones de educación superior”, explicó.

En este sentido, señaló que para el Conacyt es materia prioritaria el desarrollo de dispositivos médicos susceptibles de integrarse a la cadena de valor, tarea que se lleva a cabo a través del Fondo de Innovación Tecnológica, el fondo sectorial conjunto con el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem).

“Queremos ayudar a que el sector incorpore innovaciones, en este caso de dispositivos médicos. El Conacyt lleva años tratando de fortalecer las capacidades de innovación, a través de personal especializado, con la creación de nuevos centros de investigación y la colaboración con organizaciones como InnovaRedes”, indicó.

GFCh

 

Para innovar hay que vencer obstáculos

abril 22, 2017

Para innovar hay que vencer obstáculosInnovar es introducir una novedad, una idea nueva, una nueva manera de hacer las cosas o hacer cosas nuevas, diferentes a las que se venían haciendo; parece fácil, pero no siempre es así. En muchas oportunidades innovar significa enfrentarse a lo establecido, lo consolidado, “lo intocable”, significa saber poner un tema en el centro de atención y hacer a un lado lo que aparenta ser importante pero es realmente intrascendente. Y también significa saber cuándo es oportuno defender un punto y cuándo es preferible “dejar las cosas como están”. Tiene mucho que ver con el cambio y con los cambios, también con la resistencia.

En la mayoría de las empresas e instituciones comúnmente prevalece la práctica de hacer las cosas “como se han hecho siempre”, no importa si es la forma más adecuada, eficiente o no, incluso si es totalmente inconveniente, lo importante es seguir las normas establecidas, sean útiles o no, porque si funcionaron al principio “deben seguir funcionando ahora”; sin embargo, el tiempo pasa, las circunstancias cambian y para seguir el paso lo más conveniente quizás sea introducir ciertas modificaciones, el problema es que quien lo intente probablemente choque contra una pared.

Igualmente problemática es la cuestión de los tiempos; existe una máxima que dice que “todo lo que valga la pena hacer, vale la pena que se haga bien” y hacer las cosas bien implica hacerlas con calma, sin apresuramientos, tomando el tiempo necesario; en la mayor parte de las organizaciones, es una norma el hacer las cosas bien pero, paradójicamente, también se exige que se hagan ya, se requieren resultados inmediatos y, obviamente, una norma se opone a la otra.

Por otra parte, también debe tomarse en cuenta el aspecto relacionado con las personas que pueden llevar adelante los cambios; usualmente, una idea innovadora tiene mayor posibilidad de ser aceptada en la medida en que es planteada por alguien perteneciente a los más altos niveles de poder e influencia dentro de la organización, y aún así por lo general son sólo cambios superficiales, sin mucha trascendencia.

En tales circunstancias, emprender cambios puede convertirse en una tarea difícil, llena de obstáculos impuestos por la misma organización que se pretende renovar; por eso, para llevar adelante con éxito esta tarea hay que comenzar por cambiar la cultura misma de la organización.

Lo más importante es trabajar al mismo tiempo en dos líneas paralelas e interconectadas: la modificación de la estructura y el logro de resultados a corto plazo que servirán de estímulo para apoyar la modificación de la estructura; no obstante, los resultados muy fáciles de alcanzar o a muy corto plazo no son positivos, porque tienden a crear falsas expectativas.

Un ejercicio muy provechoso es la creación de “espacios de interacción y aprendizaje”, esto es, reuniones en las que todos los miembros de la organización tienen la oportunidad de expresar libremente sus necesidades y sus ideas sobre cómo resolver situaciones y problemas.

Como ya se dijo, no es una tarea sencilla, se necesita empeño, tiempo, paciencia, el ánimo de cuestionar los procedimientos habituales, examinar la validez de las ideas tradicionales y atreverse a abrir la mente a nuevas ideas.

LB

Con información de elfinancierocr.com

 

primer Observatorio para la Innovación Agraria de Latinoamérica

abril 10, 2017

Artículo en Chequeando IdeasMuchos hemos vivido la experiencia de tener una buena idea, una idea innovadora, cuya implementación podría ser la solución a alguna situación problemática, pero no tenemos los conocimientos o la experiencia para ponerla en práctica, y al buscar orientación en la Internet encontramos tal sobreabundancia de información, tan variada y tan divergente, que termina abrumándonos, no sacamos nada en limpio y acabamos como empezamos, lo que nos desanima y terminamos “dejando las cosas como están” y abandonando nuestra brillante idea.

En respuesta a situaciones como ésta, la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), asentada en Chile, acaba de establecer el primer Observatorio para la Innovación Agraria de Latinoamérica (OPIA), al cual se puede acceder a través del enlace www.opia.cl; este nuevo organismo ha sido concebido especialmente para ofrecer información procesada de utilidad para investigadores, académicos, estudiantes, emprendedores, pequeños productores y empresas que hayan decidido dar comienzo a proyectos de innovación en el sector agrario.

Durante la presentación de OPIA, llevada a cabo el pasado sábado 1º de abril durante el evento ÑAM Innova, la directora ejecutiva de FIA, María José Etchegaray, manifestó: “El objetivo de OPIA es poder centralizar, canalizar y procesar la gran cantidad de información existente y que es de utilidad para las personas que buscan innovar a través de su emprendimiento. Además, estamos enfocados en que los mismos usuarios puedan crean una comunidad especial para compartir los conocimientos individuales, que permita lograr objetivos comunes, es decir, una plataforma de posibilidades, una herramienta útil a la hora de innovar”.

Explicó que la información a la que se puede acceder en OPIA está clasificada y organizada en diferentes áreas, atendiendo a las necesidades del público usuario; así es posible encontraren esta plataforma temas relacionados a conocimiento en I+D+i con tendencias referentes a innovación; bases de datos acerca de especialistas e instituciones relacionados con procesos y cadenas productivas; información sobre eventos y conferencias, tanto nacionales como internacionales; vigilancia y análisis prospectivo; foros de innovación y seminarios web; programación de concursos nacionales orientados al fomento de la innovación; información sobre proyectos impulsados por FIA y otros organismos como Corfo y Conicyt, entre otros; información de interés sobre becas; programas de formación y capacitación a nivel técnico y profesional, además de estudios de vigilancia que ofrecen información relacionada con las últimas tecnologías.

LQ

 

Límite máximo de la longevidad humana es de 125 años, según científicos

octubre 17, 2016

longevidad humanaEl acelerado progreso de las ciencias médicas en el pasado siglo y lo que ha transcurrido del actual, controlando unas enfermedades, eliminando otras, disminuyendo drásticamente la mortalidad infantil, mejorando las condiciones sanitarias y la calidad de vida, y ampliando las expectativas de longevidad pareció, a ojos de muchos, dar nuevas esperanzas de lograr una vida que quizás pudiera extenderse bastante más allá de los “primeros” cien o doscientos años; sin embargo, un nuevo estudio realizado por un grupo de científicos norteamericanos, dirigido por Jan Vijg, y publicado por la prestigiosa revista británica Nature, parece dar al traste con esas esperanzas al sugerir que el límite máximo de duración de la vida humana no podría sobrepasar los ciento veinticinco años.

“Nuestros resultados sugieren que la duración máxima de la vida humana es fija y está sometida a limitaciones naturales”, indicaron los expertos, tras medir la edad máxima alcanzada por individuos de unos cuarenta países en todos los continentes.

En un estudio previo, realizado en 2014 por un equipo de científicos franceses, se comprobó que en los últimos años la expectativa de vida estaría alcanzando un límite máximo entre los atletas de alto desempeño, así como en individuos denominados “supercentenarios”, es decir aquellas personas que llegan a vivir más de ciento diez años; entre estas personas el récord de longevidad hasta el momento recae en la francesa Jeanne Calment, quien murió en 1997 a los ciento veintidós años.

A través del estudio de los casos de individuos “supercentenarios” de Francia, Japón, Gran Bretaña y Estados Unidos, el grupo de estudio norteamericano determinó que la edad tope de defunción se había incrementado en forma acelerada entre 1970 y 1990, alcanzando un nivel máximo en 1995 y luego, entre 1995 y 2006, comenzó a descender ligeramente un promedio anual de 0,38 año.

Brandon Milholland, uno de los investigadores, señaló que tras el deceso de Jeanne Calment “los decanos de la humanidad han muerto alrededor de los ciento quince años y prevemos que eso no cambie en un futuro previsible”. No obstante, aclara que eso no significa que no exista la posibilidad de alguien llegue a vivir más tiempo, pero que la probabilidad de que un ser humano alcance la edad de ciento veinticinco años es ínfima, “menos de 1 en 10.000”, según sus cálculos.

Pese a esto, los científicos subrayan que, si bien sus resultados “sugieren” que la longevidad humana ha alcanzado su límite “natural”, hasta ahora este hecho no se ha demostrado en forma incuestionable.

Vijg enfatiza que “nuevos avances en la lucha contra las enfermedades infecciosas y crónicas podrían aumentar todavía más la esperanza de vida media de la población, pero no la duración máxima de la vida”; destaca que para prolongar la extensión de la vida más allá de los ciento veinticinco años serían necesarios “avances terapéuticos” que permitan “controlar las variantes genéticas que parecen determinar colectivamente la duración de la vida humana”.

Por su parte, el médico gerontólogo argentino, Juan Hitzig, explica que “las especies viven cinco veces más de lo que les lleva llegar a su máxima capacidad reproductiva. Una vez que se llegó a esa edad, que en los humanos es entre los veinticinco y treinta años, hay que empezar a cuidarse a uno mismo porque los mecanismos de autorregulación se reducen. Si bien la edad cronológica no se va a modificar, lo que sí puede ser modificado es la edad biológica”.

Milholland expresa que “en calidad de científico, nuestro deber es decir la verdad, aunque no sea del todo agradable”, y agrega que aquellas personas que no aceptan que la vida humana tiene un término y se empeñan en buscar la inmortalidad “seguirán poniendo sus esperanzas en tecnologías que no han sido aún descubiertas”.

LQ

 

Descubren que el “sexto sentido” tiene origen genético

octubre 9, 2016

Imagen referencial. Sexto sentido. Chequeando ideas.Desde la infancia hemos aprendido que existen cinco sentidos a través de los cuales percibimos el mundo que nos rodea: vista, oído, olfato, gusto y tacto; pero además, en muchas oportunidades hemos oído hablar de un misterioso “sexto sentido”, un sentido que aparentemente no se halla relacionado con alguna estructura orgánica, como sí lo están los otros cinco. Este enigmático sentido nos permitiría recibir impresiones indefinidas, difíciles de interpretar y de explicar, por lo que a menudo las relacionamos con la intuición, con lo extrasensorial, incluso con la clarividencia.

No obstante, un estudio llevado a cabo recientemente por expertos del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de Estados Unidos apunta a que, más que algo ligado a lo esotérico, el denominado “sexto sentido” está más bien relacionado con la propiocepción, una capacidad perceptiva asociada a un gen vinculado con el sentido del tacto, y que nos permite obtener sensaciones de nuestro propio cuerpo, nos hace conscientes de nuestra postura, de la posición y movimiento de nuestras articulaciones y nos ayuda a controlar nuestro equilibrio.

En esta institución científica, cuya función es la investigación de trastornos neurológicos de origen desconocido en pacientes jóvenes, los especialistas descubrieron que dos de sus pacientes, de nueve y diecinueve años, mostraban síntomas físicos parecidos; esta semejanza los motivó a emprender una serie de análisis a fin de determinar si las pacientes presentaban alguna mutación genética en común; de esta manera encontraron que ambas jóvenes presentaban una rara mutación en el gen PIEZO2, el cual está relacionado con el sentido del tacto y la capacidad de coordinación.

“Nuestro estudio subraya la importancia crítica del PIEZO2 y los sentidos que éste controla en nuestra vida cotidiana. Los resultados establecen que PIEZO2 es un gen del tacto y la propiocepción en los humanos. Entender su rol en los sentidos puede darnos indicios sobre una variedad de desórdenes neurológicos”, expresó Carsten Bonnemann, uno de los jefes de la investigación.

Antes de esta experiencia, todas las investigaciones que se habían llevado a cabo para estudiar el sentido de la propiocepción habían sido realizadas en el laboratorio con ratones; ahora, los exámenes practicados en las pacientes afectadas proporcionaron información valiosa acerca de la importancia de este gen y de la forma en que la vida diaria del individuo se ve afectada al carecer de la percepción de su propio cuerpo.

Esta circunstancia se hizo más evidente al realizar pruebas en las cuales se comparaban las reacciones de las pacientes con las de participantes voluntarios; se comprobó, por ejemplo, que al vendárseles los ojos no podían alcanzar objetos que tenían delante de sí, y eran incapaces de determinar en qué dirección se movían sus extremidades.

Por otra parte, los escáneres cerebrales demostraron que, aunque tenían sensibilidad al dolor y a los cambios de temperatura, presentaban una marcada disminución de la sensibilidad a ciertas formas de contacto físico, llegando en uno de los casos a no presentar respuesta alguna al roce de la piel.

“Lo destacable de estos pacientes es cómo sus sistemas nerviosos compensan su falta de tacto y conocimiento del cuerpo. Esto indica que el sistema nervioso puede tener varios caminos alternativos que podemos aprovechar en el diseño de nuevas terapias”, precisó Bonnemann.

LQ